El cáncer continúa siendo uno de los principales retos sanitarios en España. Cada año se diagnostican más de 280.000 nuevos casos, una cifra que sigue aumentando debido al envejecimiento de la población y a la persistencia de factores de riesgo modificables como el tabaquismo, el alcohol o la obesidad. A nivel mundial, cerca de 10 millones de personas fallecen anualmente por esta enfermedad.
Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, especialistas del grupo Quirónsalud, como nuestro Dr. Juan Leal, han realizado un análisis de los tumores más frecuentes entre los españoles, destacando un mensaje clave: más de un tercio de los casos podrían prevenirse con hábitos de vida saludables y detección precoz.
El cáncer de colon y recto ocupa el primer lugar en incidencia global entre la población española. Sin embargo, también es uno de los tumores con mayor potencial de curación cuando se detecta a tiempo.
Los especialistas subrayan que puede curarse hasta en un 90 % de los casos si se identifica en fases iniciales. La clave está en los programas de cribado poblacional, especialmente la prueba de sangre oculta en heces y la colonoscopia a partir de los 50 años.
El cáncer colorrectal suele desarrollarse a partir de pólipos intestinales que pueden detectarse y extirparse antes de que se malignicen, lo que convierte al cribado en una herramienta preventiva de enorme valor.
El cáncer de mama es el tumor maligno más habitual entre las mujeres en España, con aproximadamente 36.000–38.000 nuevos casos al año. A pesar de ello, la mortalidad ha disminuido de forma significativa gracias a los avances en diagnóstico y tratamiento.
La detección precoz mediante mamografías es fundamental. En estadio I, la supervivencia a cinco años supera el 98 %.
En varones, el tumor más común es el cáncer de próstata. Su incidencia aumenta con la edad, especialmente a partir de los 50 años.
El urólogo Juan Leal destaca que factores como los antecedentes familiares, ciertos componentes genéticos, la obesidad o el estilo de vida influyen en el riesgo de padecerlo.
El uso generalizado del análisis de PSA (antígeno prostático específico) ha permitido detectar muchos casos en fases tempranas, cuando las opciones de tratamiento son más eficaces y menos agresivas.
Uno de los grandes objetivos actuales es mantener la continencia urinaria y la función sexual tras el tratamiento, algo cada vez más factible gracias a las técnicas modernas.
El cáncer de pulmón es uno de los tumores más frecuentes y, además, el que provoca mayor mortalidad en España, con más de 30.000 nuevos diagnósticos anuales.
El principal factor de riesgo es el tabaquismo, responsable de la mayoría de los casos.
En fases iniciales puede no producir síntomas, lo que dificulta su detección precoz.
Los avances recientes incluyen cirugía mínimamente invasiva, inmunoterapia y terapias dirigidas, que han mejorado notablemente la supervivencia y la calidad de vida.
El melanoma es menos frecuente que otros tumores cutáneos, pero mucho más peligroso por su capacidad de diseminación.
En España, su incidencia se sitúa en torno a 15 casos por cada 100.000 habitantes y continúa en aumento, especialmente por la exposición solar acumulada y el uso insuficiente de protección.
Estos tumores ginecológicos afectan cada año a miles de mujeres.
En ambos casos, la cirugía es el tratamiento principal cuando el tumor se detecta precozmente.
El cáncer de estómago presenta unos 7.300 casos nuevos anuales en España, pero cerca de 4.800 fallecimientos, lo que refleja su elevada letalidad.
Esto se debe principalmente a que suele diagnosticarse en fases avanzadas, cuando las opciones terapéuticas son más limitadas.
Aunque es poco común en términos globales, el cáncer testicular es el tumor sólido más frecuente en varones jóvenes entre 15 y 35 años.
Su pronóstico es muy favorable: la supervivencia a cinco años supera el 95 % en la mayoría de los casos.
El tratamiento combina cirugía, quimioterapia y, en algunos casos, radioterapia, con excelentes resultados.
Los especialistas coinciden en que una parte significativa de los cánceres podría evitarse modificando factores de riesgo.
El tabaquismo, por sí solo, es responsable de aproximadamente un tercio de las muertes por cáncer.
Detectar el cáncer en fases iniciales permite tratamientos menos agresivos y mayores probabilidades de curación.
Programas de cribado como:
han demostrado reducir la mortalidad en varios tipos de tumor.
La oncología actual avanza hacia terapias adaptadas a las características biológicas de cada tumor y de cada paciente.
Entre las innovaciones más relevantes destacan:
Este enfoque permite mejorar los resultados y reducir efectos secundarios.
Aunque el cáncer sigue siendo una enfermedad de gran impacto, los avances médicos han cambiado radicalmente el panorama. Hoy, muchos tumores pueden curarse o controlarse durante largos períodos, especialmente cuando se detectan a tiempo.
La combinación de prevención, diagnóstico precoz, tratamientos innovadores y atención integral está transformando la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes.
El mensaje de los especialistas es claro: información, hábitos saludables y revisiones periódicas son las mejores armas para reducir el impacto del cáncer en la sociedad.